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Consejos para cuidar tu disco duro en caso de avería

Cuando la unidad de disco duro falla, la oficina tiembla y todo son problemas. Lo más seguro es consultar a una empresa especializada en recuperar los datos. No todo está perdido.
Los discos duros están construidos con diversos protocolos de seguridad que les proporcionan una de los índices de fiabilidad más grandes de la industria. Pero como cualquier objeto fabricado por el hombre, pueden averiarse o deteriorarse. Los discos duros internos tienen como gran enemigo a los picos de luz y otras incidencias eléctricas , por lo que disponer de una SAI es un truco barato y efectivo para evitar este tipo de averías. Por otra parte, cada vez son más populares los discos duros externos, gracias a su menor peso y tamaño. Evidentemente, el mayor riesgo de estos discos son las caídas, golpes y la peor de todas: el robo o la pérdida.
Prevenir y curarCuando se dispone de información muy importante es básico disponer de “backups” o copias de datos que gracias a los nuevos soportes de alta definición como Blu-Ray, permiten disponer en un solo disco cantidades cercanas a los 50 Gb de datos, más que suficiente para guardar los datos de nuestras aplicaciones en caso que nuestro disco duro haya desfallecido por completo.
Otras veces, la información de un disco duro es vital y al averiarse puede causar serios prejuicios para la empresa. Kroll Ontrack es una empresa cuyo modelo de negocio gira alrededor de la recuperación de datos en caso de “accidentes informáticos”. Sus estudios de mercado han demostrado que un 30% de las pérdidas irrecuperables de datos se deben a errores humanos y no a fallos en el sistema. Esta empresa ha comprobado que tras el fallo del ordenador, los usuarios han manipulado indebidamente el disco duro y casi es tarea imposible poder recuperar con efectividad los datos. Por lo tanto, ante esta circunstancia, el usuario debe tener preocupación ante las siguientes situaciones:
Tras una pérdida de datos el usuario decide que es necesario borrar todo el disco y restaurar las informaciones en él contenidas mediante la copia de seguridad que se había hecho de las mismas. Se realiza un reformateo y una reinstalación completa en el disco duro, pero sólo sirve para darse cuenta de que la copia de seguridad o no funciona o no está actualizada. Dado que se han eliminado todos los datos originales del disco hay pocas posibilidades de recuperar toda la información perdida que el usuario estaba intentando localizar desde un principio. Para evitar este error, los usuarios deberían comprobar sus copias de seguridad restaurando sus informaciones en ubicaciones alternativas antes de dar por hecho que la copia está actualizada y en perfectas condiciones.
Otra situación similar a la recién descrita es cuando al no escuchar cómo gira la unidad de disco el usuario cree que el cabezal del disco está atascado. En un intento de realizar un “arreglo rápido”, el usuario extrae la unidad y la golpea contra su mesa infligiendo un daño físico a la unidad e incluso provocando que algunos datos pasen a ser irrecuperables porque el cabezal de la unidad puede rayar los discos cuando se la agita o golpea. Una unidad de disco duro puede dejar de funcionar por varias razones (fallo electrónico, corte de luz, etc.), lo que es seguro es que agitar la unidad no solucionará ninguna de estas situaciones.
Un disco duro se moja, ya sea a raíz de una inundación o porque un vaso de agua se derrama sobre él. Poniendo en práctica uno de los mitos más comunes en la recuperación de datos , el usuario intenta remediar esta situación utilizando un secador y dañando con ello aún más el disco. En las situaciones de daños por agua lo recomendable es enviar directamente la unidad mojada a los expertos en recuperación.
El usuario opta por emplear un programa de comprobación del sistema operativo como el CHKDSK, el FSCK o la Mac Disk Utility para solventar lo que considera un error de funcionamiento. Si la unidad está dañada físicamente y el usuario ejecuta un programa de este tipo se deteriorará aún más la unidad complicando aún más si cabe el proceso de recuperación de datos. El usuario debería, en cualquier caso, ejecutar el programa de comprobación del sistema en “modo seguro” . Si se ejecuta en modo seguro el programa informará sobre el estado del sistema sin intentar repararlo, ayudando al usuario a determinar cómo actuar.



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