El hogar del futuro, no tan futuro

El hogar del futuro está aquí. Ya es posible vivir en una casa inteligente a un precio accesible. En 15 años se espera que la mayoría de los habitantes del primer mundo vivan en casas “robotizadas”.

Son casas inteligentes robotizadas que nos permiten manejar las luces, la calefacción, vigilar la casa, hacer videoconferencias, subir y bajar las persianas… sin movernos del sofá, a través del mando de la televisión en nuestra propia casa, o con nuestro teléfono móvil, desde cualquier parte.

Lo que denominamos “casa del futuro”, en realidad se le debería llamar “casa domótica”, que es aquel sistema que integra diferentes tecnologías dentro de nuestro hogar, mediante el uso simultaneo de la electricidad, la electrónica, la informática y las telecomunicaciones.

Dentro de casa, con nuestro mando a distancia
Desde la entrada, pasando por el jardín podemos encontrar toda una serie de pantallas, espejos, detectores y cámaras que hacen de nuestra casa un hogar inteligente, controlado a través del mando a distancia o del móvil.

Este tipo de casas tienen la función principal de hacer más acogedores nuestros hogares, pero lo que conseguimos también, es un ahorro en el consumo energético. Para ello, mediante una serie de sensores repartidos por toda la casa, las persianas se suben y bajan solas, dependiendo de la luz que haya en el exterior, de tal manera que si el día esta nublado las persianas estarán subidas para que no tengamos que encender las luces.

Además de este tipo de servicios, que están pensados para toda la casa, existen utilidades propias para cada espacio de nuestro hogar como es el espejo del recibidor, la pantalla de televisión de nuestro salón, etc

El recibidor, un espejo por sorpresa
En el recibidor un espejo al detectar movimiento muestra una serie de iconos en la “pantalla” que se hace táctil. Cada aplicación tiene una función diferente y útil; entre los diferentes iconos encontramos: el tiempo, noticias, el tráfico, mensajes de la familia, la guardería, tareas pendientes, el estado de la casa… Siempre pudiéndolo configurar a nuestro antojo.

La aplicación más útil de las que ofrece este “espejo” es la del tráfico, sobre todo si vives en una ciudad grande, ya que te ofrece la visión de las cámaras de tráfico a tiempo real, pudiendo configurar el recorrido que vamos a hacer para que nos muestre el estado de las carreteras por donde vamos a pasar.

Por otro lado, la aplicación más curiosa es la de la guardería que consiste en una serie de SMS que mandan de la guardería o del colegio de los niños a la casa, de tal manera que podemos ver mediante el SMS, lo que han comido los niños, si tomaron todo o cómo se han portado.

La cocina, que evita posibles fugas
En la cocina encontramos una pantalla desde la que podemos ver la televisión mientras cocinamos, pero también tiene otras funciones como dejar notas a los miembros de la familia, mandar SMS o e-mails e incluso controlar si hay fugas de agua, gas o si se produce un incendio.

En este espacio hay instalados una serie de detectores para que la casa evite cualquier incidente que pudiese ocurrir. Si, por ejemplo, la casa detecta una fuga de agua, lo primero que haría es dar la alarma, seguidamente nos mandaría un SMS al móvil para informarnos de esta anomalía, además, la casa intentaría solucionarlo por ella misma cortándonos el suministro de agua y llamará a la compañía para que solucionen el problema.

En el caso de que detectara humo, sonaría la alarma de incendio, nos mandaría un SMS al móvil para informarnos, y para evitar posibles explosiones, cerraría el conducto del gas, además de llamar a los bomberos para informar del incendio.

El salón, un cine en 3D
En nuestra casa utilizamos el salón como lugar de relax y de tranquilidad, sin embargo, cuando estamos tumbados en el sofá y queremos encender la calefacción, apagar las luces o saber dónde están los miembros de la familia, no tenemos más remedio que levantarnos.

Con este tipo de casas, desde el sofá y con el mando a distancia podemos controlar la intensidad de las luces, regular la calefacción para poner la temperatura que nosotros deseemos, ver todas las cámaras de vídeo vigilancia que tengamos colocadas tanto dentro como fuera de la casa, e incluso podemos hacer videoconferencias y hablar a través de la televisión con otras casas de familiares que estén conectadas a la nuestra.

Todas estas funciones aparecen en la pantalla de nuestra televisión y el manejo mediante el mando a distancia se asemeja al manejo del ordenador mediante el ratón, sólo es necesario pinchar en lo que queramos graduar y de esta manera lo podemos poner a nuestro antojo.

Si lo que a nosotros nos gusta es el cine en 3D, podemos adquirir una de estas pantallas para ver películas en tres dimensiones desde nuestro salón, sin la necesidad de irnos al cine. Actualmente ya existen pantallas con 40 puntos de visión, es decir, se verían bien desde 40 puntos diferentes, y no es necesario ponerse gafas especiales para ver las figuras en tres dimensiones, cosa que no sucede en el cine que utiliza esta tecnología.

El jardín que se mantiene solo
Para aquellas casas con jardín, se puede instalar un sistema de riego automático, que sabe en todo momento la cantidad de agua que necesita nuestro césped para no ahogarlo ni dejar que se seque. Además, mediante una serie de sensores capta la cantidad de luz que hay en la calle para que al llegar el día los toldos de las ventanas se desplieguen para que no nos moleste el sol y al llegar la noche el toldo se cierra y se encienden los farolillos que haya dispuestos en el jardín.

Fuera de casa, con nuestro teléfono móvil
Si nuestro hijo nos llama y nos dice que se le ha olvidado las llaves de la casa, ya no es un problema, puesto que con nuestro teléfono móvil podemos abrirle la puerta apretando un sólo botón, desde la oficina o desde el lugar en el que estemos.

El teléfono móvil nos permite manejar todas las funciones de nuestra casa domótica, haciéndola un poco más confortable, puesto que podemos encender la calefacción horas antes de llegar a casa, para que ésta esté caliente cuando entremos por la puerta. Además nos posibilita abrir y cerrar las ventanas en caso de que haga mucho calor o de que llueva.

La seguridad avanza en gran medida gracias a este tipo de tecnologías, ya que desde nuestro móvil, es posible controlar todas las cámaras de vídeo vigilancia que estén situadas tanto fuera como dentro de nuestra casa, lo que nos permite saber en todo momento, si hay algún miembro de la familia en casa o incluso algún intruso.

Por lo tanto, un simple móvil que hasta ahora sólo lo utilizábamos para hablar por teléfono, mandar SMS, y en el caso de los más avanzados, navegar por Internet, se ha convertido en un aparato con el que podemos controlar toda nuestra casa a distancia.

El futuro es nuestro presente
Ya se pueden adquirir estos sistemas para hacer de nuestro hogar una casa domótica, aunque su precio sigue siendo elevado, cada vez se van haciendo más asequibles para algunos bolsillos: por unos 100.000€, podemos equipar a nuestro hogar con esta tecnología.

Para las personas que hoy no se puedan permitir estas casas inteligentes, no se tienen que preocupar, ya que se espera que para dentro de 10 ó 15 años, todo el mundo esté viviendo en hogares mecanizados, debido a que el precio de esta tecnología va a ir descendiendo progresivamente.




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